Latribuna.cl, «40,4 % de las escuelas rurales en Chile no tienen abastecimiento formal de agua potable», 27 de noviembre de 2021

Latribuna.cl, «40,4 % de las escuelas rurales en Chile no tienen abastecimiento formal de agua potable», 27 de noviembre de 2021

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La Fundación Amulén, a través de un informe, dio cuenta que hay 1.350 escuelas rurales que se encuentran en situación de carencia de agua potable, lo que se traduce en más de 27.000 alumnos afectados.

En Chile el 40,4 % de las escuelas rurales no posee abastecimiento formal de agua potable según el estudio realizado por la Fundación Amulén. Esta entidad, la cual nace en 2012, lleva años buscando el desarrollo de comunidades vulnerables por medio del acceso al agua, es en ese contexto, que han llevado a cabo el informe denominado “Educar sin agua: una realidad invisible”.

Según detalla esta fundación, en Chile existen 1.350 escuelas rurales que se encuentran en situación de carencia de agua potable, con lo cual son más de 27.100 los alumnos afectados.

Por otra parte, el 47,2% de la población rural no cuenta con abastecimiento formal de agua potable, por lo que, debe abastecerse de fuentes informales como pozos, ríos, vertientes, esteros o camiones aljibe. Esto conlleva problemas en la calidad de vida de las personas y en la continuidad de la educación, que forma parte esencial del desarrollo de una comunidad.

Para elaborar este estudio, se levantó la información de 11 regiones, las cuales son Arica y Parinacota, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, Libertador Bernardo O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos, permitiendo evaluar a más del 94% de los establecimientos educacionales en zonas rurales en todo el territorio nacional más afectadas por la crisis hídrica.

El método de recopilación de información fue la encuesta, la cual fue aplicada a los directores de las escuelas para evaluar cuatro criterios: cantidad, calidad, continuidad y accesibilidad. El análisis se realizó sobre la fuente de suministro principal de la escuela, independientemente de que puedan tener otras formas de abastecimiento complementario.

Por último, Antonia Rivera, directora de proyectos de Fundación Amulén, expresó que “este estudio nos invita a reflexionar sobre la necesidad de establecer y visibilizar requerimientos mínimos en infraestructura básica que permitan asegurar las condiciones base para que nuestros niños y niñas se eduquen. La disponibilidad de agua potable en los establecimientos es urgente y de vital importancia para el buen desarrollo de toda persona y toda comunidad”.

(EN RECUADROS DESTACADOS)

RESULTADOS DEL ESTUDIO

  • El 59,6% de las escuelas rurales se abastecen de agua de manera formal, es decir, por el sistema de agua potable rural (APR). Sin embargo, el 40,4% restante lo hace de manera informal, lo que equivale a más de 1.350 establecimientos carentes de agua potable en dichas regiones.
  • Respecto de la percepción de los directores sobre la suficiencia de agua, en aquellas escuelas cuya fuente corresponde a APR, la evaluación alcanza una nota de 3,1, lo que corresponde a la categoría de “Bueno”. En los casos en que hay suministro informal, se presenta un promedio de 2,6, lo que correspondería a una clasificación entre “Regular” y “Bueno”.
  • El 31,4% de los establecimientos con suministro formal declara que sí ha tenido que cancelar las clases. Esto sucede en el 27,3% de las escuelas con abastecimiento informal. A pesar de lo anterior, es importante destacar que, para establecimientos con suministro formal e informal, el porcentaje de escuelas que deben suspender las clases por falta o mala calidad del agua es el mismo.
  • A nivel general, el 75,9% de los establecimientos rurales cuenta con una fuente mejorada de agua. Esto no implica ningún sistema de tratamiento de aguas, solo impide el contacto con contaminantes externos, por lo que no asegura ningún mínimo sobre la calidad del recurso.
  • En las escuelas rurales cuyo abastecimiento es informal, se concluye que un 34,6% no realiza control de cloro residual, lo que implica que más de 1/3 de los establecimientos no tiene el conocimiento sobre si el agua consumida desde la fuente principal presenta algún nivel de cloración o no.
  • Entre las escuelas con suministro formal, un 36,9% de ellas que cuentan con estanque han debido suspender sus actividades de clases, mientras que entre las que no tienen un estanque, un 28,9% ha debido suspender clases. Esto implica que en las escuelas con suministro formal el contar con un estanque no benefició la mitigación de suspensión de clases.
  • El 24,1% de las escuelas no cuenta con una fuente mejorada de agua, por lo que ni siquiera se puede garantizar que el recurso no se esté contaminando con el medio.
  • Entre el 45% y el 48% de los directores no saben si el suministro cuenta con Resolución Sanitaria.